miércoles, 22 de mayo de 2013

EL CENTRO, EL DIOS Y LA DESTRUCCIÓN

             Aquí llega una nueva entrega de nuestras extrañas historias, pero antes de darle comienzo querría haceros una propuesta. Nosotros  no mordemos, ¿vale?, así que podéis poner comentarios sin ninguna preocupación, que vemos nuestro blog un poco vacío :)
             Y ahora, sin más dilación, nuestra historia!!!


            Esta vez os voy a contar una historia repleta de luchas y aventuras, de misterio e intriga, de amistad y venganza. Os voy a relatar la “Tercera Gran Guerra”.
            Alberto miraba con furia hacia Valleperdido desde los ventanales de su palacio como un gran huracán surgido de la nada destruía paso a paso sus tierras. El día había empezado como otro cualquiera; el Sol brillaba, los niños corrían por las calles y los aldeanos realizaban sus quehaceres diarios; pero hacia mitad de tarde un viento huracanado empezó a soplar violentamente llevándose todo a su paso, aunque por suerte no se había acercado al palacio real de modo que Alberto decidió cobijarse allí junto con los demás habitantes de Valleperdido.
            El ciclón cesó pasada la medianoche ,tan repentinamente como había aparecido después de arrasarlo todo. Los aldeanos corrieron hacia los restos de sus casas entre sollozos impotencia al no haber podido hacer nada por salvarlas mientras Alberto, junto a su mano derecha en el campo de la investigación Seta, barrieron la zona donde se había visto desaparecer misteriosamente el huracán. Allí Seta encontró una preciosa roca de un llamativo color rojo fuego y del tamaño de una bala de cañón que al entrar en contacto con la piel emanaba una fuerte corriente de aire que revoleteaba en forma de espiral.
            Seta decidió llevársela a su laboratorio y al día siguiente de madrugada, tras muchas horas de estudio, les contó entre bostezos lo descubierto. La roca que al parecer creaba corrientes de aire tenía origen magmático pero estaba fusionada con otro mineral que no alcanzaba a descubrir, para ello tendrían que ir al origen de aquella roca, el núcleo terrestre.
            Alberto decidió que el que le había hecho aquello a su pueblo no podía salir de rositas y que debía vengarse por ello así que llamó a su equipo para reunirse y viajar al centro de la Tierra, no obstante algunos no pudieron acudir ya que su deber era ayudar en sus propias aldeas que habían tenido el mismo mal que Valleperdido.
            Los primeros en llegar fueron el Coronel Peño y David ya que el bosque y el valle de Movera fueron las zonas menos afectadas; y más tarde aparecieron otras tres caras conocidas; Diabólica, Modales y Alcalde, alegando que querían expiar sus crímenes siendo héroes. Por último acudieron al encuentro el Orco J, Emogótica y Amalia junto con el corcel Adian.
           
            Todos estaban más que dispuestos a viajar al mismísimo núcleo terrestre, pero para ello primero deberían ir a las fosas Marianas, el lugar más cercano al centro de la Tierra, desde el cual perforarían la corteza y el manto para adentrarse en su interior. En ese preciso instante se dieron cuenta de que deberían crear un artefacto capaz de perforar las rocas más duras y de soportar las más altas temperaturas.
            Así nació el Estrellius, un submarino con un gran taladro en el morro; construcción fría como el hielo, resistente como el diamante y ligero y veloz como el viento.
            Cuando todo estuvo preparado, el submarino zarpó rumbo a las famosas fosas, pero antes de haber recorrido la primera etapa del camino un extraño aunque magnífico navío les sorprendió. Era el llamado “Kachimba”, el barco de la Almirante Alixan, la pirata más temida de los siete mares. Ésta no estaba dispuesta a dejarlos navegar tranquilamente por sus dominios por lo que junto a su tripulación Alberto decidió no dejar que ella los abordara, sino hacerlo al revés.
            Cuando alcanzaron el  barco; Alberto les indicó que se dividiesen en grupos: mientras Seta, Diabólica y Amalia iban a las bodegas para quedarse con los tesoros (o esconderse, nunca se supo muy bien); Peño, David y el Orco J fueron a los camarotes; Modales, Alcalde y Adian rumbo al generador de energía y Alberto y  V-Víper al puente de mando.
            El primer grupo estaba muy asustado y decidieron esconderse, en la bodega había suficiente bebida y comida variada para sobrevivir varias semanas y muchos tesoros con piedras preciosas y medallones de oro por lo que era un buen lugar para esperar a que la batalla cesase, pero también algo importante que debían proteger las manos avariciosas de sus enemigos.
            Entonces Diabólica divisó algo brillante sobre un tonel de zumo de naranja (¿qué os creíais, que por ser piratas debían beber ron?); una preciosa diadema de platino con incrustaciones de diamante, esmeralda y amatista. Cuando se acercó a cogerla, la terrible y Loka N junto con su sapo Pepe les atacó con su nueva y mejorada Ralphorium, un arma que volvía estúpido durante unas horas al objetivo.
            Mientras tanto Peño, David y J registraban los camarotes en busca de enemigos y justo iban a cesar en sus intentos cuando una gran bola de fuego cayó sobre ellos. Era Mario Gross; más fuerte, más ágil y con nuevos y poderosos ataques. Entre ellos se encontraban los proyectiles ígneos y gélidos y los ataques giratorios. El Orco J la intentó atrapar pero, pese a su elevada altura, Mario Gross le pasó con un gran salto seguido de un leve planeo tras lo cual le lanzó una bola de hielo que lo congeló en un abrir y cerrar de ojos.

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